lunes, 7 de noviembre de 2011
Atmósfera (Atmosphere)
La piedra no tiene mundo, las plantas y los animales tampoco lo tienen. El mundo es la conciencia que se enciende como una luz para dar cuenta al hombre de su existencia y de su posición en medio de los otros seres existentes; todas las cosas adquieren su ritmo, su lejanía y cercanía, su amplitud y estrechez. El hombre se hace conciente de su destino histórico, de su dependencia de los dioses que pueden conferirle o negarle su gracia. Este mundo no es un mundo abstracto como forma de inteligibilidad de todo lo existente. Se trata de una pluralidad de mundos concretos, que son como la atmósfera espiritual que influye en la vida de cada pueblo, cada época, cada momento histórico "lo que permite al pensador griego del siglo VI, poner todas las cosas como inteligibles y sintetizarlas, no es tanto el concepto abstracto del mundo, sino la realidad del mundo antiguo."
viernes, 28 de octubre de 2011
La pluma que escribió estas palabras en 1826 (The pen that wrote this words in 1826)
Cansado de hambre espiritual,
trabajosamente seguía mi camino a través del hosco páramo,
cuando un serafín de seis alas vino a mí
en un lugar en que la ruta bifurcaba,
y con dedos más ligeros que el sueño,
tocó las pupilas de mis ojos,
y se abrieron mis proféticas pupilas
cual los ojos de un águila asustada.
Cuando sus dedos tocaron mis oídos,
éstos se llenaron de estruendo y de clamor,
y escuché el temblor del firmamento
y el montañoso vuelo del ángel,
y las bestias marinas agitándose en las profundidades
y el crecimiento de la viña en el valle.
Y el ángel se cerró contra mi boca
y extirpó mi pecaminosa lengua
con todos sus engaños y sus vanas palabras,
y tomando la sabia lengua de una serpiente,
la colocó en mi helada boca
con su encarnada mano diestra,
y con su espada me abrió el pecho,
y en el hueco de mi pecho,
colocó un carbón aún vivo en llamas.
Como un cadáver yazgo en el campo baldío
y escucho la voz de Dios clamando:
"Levántate profeta, y mira y escucha;
llénate de mi voluntad
y echa a caminar por estos mares y estas tierras
incendiando los corazones de los hombres con la palabra".
Alexánder Pushkin.
trabajosamente seguía mi camino a través del hosco páramo,
cuando un serafín de seis alas vino a mí
en un lugar en que la ruta bifurcaba,
y con dedos más ligeros que el sueño,
tocó las pupilas de mis ojos,
y se abrieron mis proféticas pupilas
cual los ojos de un águila asustada.
Cuando sus dedos tocaron mis oídos,
éstos se llenaron de estruendo y de clamor,
y escuché el temblor del firmamento
y el montañoso vuelo del ángel,
y las bestias marinas agitándose en las profundidades
y el crecimiento de la viña en el valle.
Y el ángel se cerró contra mi boca
y extirpó mi pecaminosa lengua
con todos sus engaños y sus vanas palabras,
y tomando la sabia lengua de una serpiente,
la colocó en mi helada boca
con su encarnada mano diestra,
y con su espada me abrió el pecho,
y en el hueco de mi pecho,
colocó un carbón aún vivo en llamas.
Como un cadáver yazgo en el campo baldío
y escucho la voz de Dios clamando:
"Levántate profeta, y mira y escucha;
llénate de mi voluntad
y echa a caminar por estos mares y estas tierras
incendiando los corazones de los hombres con la palabra".
Alexánder Pushkin.
sábado, 22 de octubre de 2011
Primera entrada experimental (un Haiku) First experimental entry (a Haiku)
Sol dorado.
Baña con su luz las ramas,
del ciprés muerto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)