viernes, 28 de octubre de 2011

La pluma que escribió estas palabras en 1826 (The pen that wrote this words in 1826)

Cansado de hambre espiritual,
trabajosamente seguía mi camino a través del hosco páramo,
cuando un serafín de seis alas vino a mí
en un lugar en que la ruta bifurcaba,
y con dedos más ligeros que el sueño,
tocó las pupilas de mis ojos,
y se abrieron mis proféticas pupilas
cual los ojos de un águila asustada.
Cuando sus dedos tocaron mis oídos,
éstos se llenaron de estruendo y de clamor,
y escuché el temblor del firmamento
y el montañoso vuelo del ángel,
y las bestias marinas agitándose en las profundidades
y el crecimiento de la viña en el valle.
Y el ángel se cerró contra mi boca
y extirpó mi pecaminosa lengua
con todos sus engaños y sus vanas palabras,
y tomando la sabia lengua de una serpiente,
la colocó en mi helada boca
con su encarnada mano diestra,
y con su espada me abrió el pecho,
y en el hueco de mi pecho,
colocó un carbón aún vivo en llamas.
Como un cadáver yazgo en el campo baldío
y escucho la voz de Dios clamando:
"Levántate profeta, y mira y escucha;
llénate de mi voluntad
y echa a caminar por estos mares y estas tierras
incendiando los corazones de los hombres con la palabra".

Alexánder Pushkin.